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YO
SOY
Yo
Soy un ser que se dedicó a la Astrología y
a la Terapia Floral, y estoy transitando la segunda mitad
de la vida, cumpliendo un sueño que tuve desde pequeña:
saber quien soy y qué debo hacer. Dedicarme a eso
y vivir de ello. Por lo tanto, creo estar afirmada, en el
punto que me corresponde, comunicando lo que siento profundamente,
ayudando a otros a conocerse, como yo lo hice.
Las herramientas que elegí
para hacerlo, luego de recorrer muchos lugares y aprender
muchas técnicas, fueron estas dos. Las demás
son maravillosas también.
El Cielo fue para mí
una atracción irresistible desde pequeña.
Siempre me comuniqué con él y transité
la vida en los buenos y malos momentos, sintiendo que tenía
un aliado. Por lo tanto, hablar del Cielo, del Universo,
es un lenguaje conocido, que fluye en mí con una
facilidad que día a día me asombra. Persona
tras persona a las cuales hago su Carta Natal, o leo sus
energías, representan el desafío de lo nuevo.
Asomarme a la energía de esos seres que me eligen,
es el privilegio de ver cómo la creación se
da de manera distinta, exuberante, diversa, única.
Y agradezco profundamente. Agradezco con reverencia, con
humildad.
Las cosas que nos suceden
de pequeños, siempre responden a lo que el alma trae.
Una expresión común en mi era “¡qué
maravilla!”. Era apenas una niña. A tal punto,
que llegaron a llamarme Alicia en el País de las
Maravillas. Y esto es lo que sucede con un ser, cuando me
conecto con sus energías y desde la lectura que tengo
el don y el privilegio de poder hacer, voy deshojando su
maravilla hasta que la pueda ver, comprender e incorporar.
Y entonces, comparto el maravillarme.
A lo largo de mi vida, las
flores fueron esos otros seres con los cuales me contacté.
Pasando por juntarlas cuando era pequeña, tener siempre
en mi cuarto, regalarlas, mirarlas largas horas en mis jardines.
Mi regalo preferido para hacer o recibir, más allá
de las necesidades y las situaciones, siempre fueron las
flores. Hasta que supe que esa vibración podía
curar…
Sutiles, bellas, armoniosas,
amorosamente fuertes, ellas acuden en las consultas y se
donan a las personas que las necesitan. Aparecen sus nombres,
sus energías y se entregan para la sanación.
Creo que somos seres maravillosos,
que estamos creando un nuevo mundo. Que el camino interno
y la conexión con la energía sagrada que representamos
es nuestro privilegio y nuestro derecho. Me considero hija
del Padre Celestial, como todos los seres vivos y también
que debo amar a los demás como a mi misma. Esa es
mi gran responsabilidad.
También creo que
la vida es un tránsito. Que no llegamos a ninguna
parte y que lo importante es el peregrinaje, para el cual
podemos tomar del Universo lo que necesitemos a través
del dar y recibir, que es una de nuestras capacidades espirituales.
Que todas nuestras vicisitudes,
sentimientos negativos, desarmonías, frustraciones
y repeticiones son la manera que tenemos de aprender a hacer
ese recorrido y superarlo. Forman parte de nuestro aprendizaje.
Y que darnos cuenta que tenemos una visión pequeña
de nuestra energía grande, es el gran desafío.
Nos creemos este cuerpo, estas pertenencias, estas relaciones,
viviendo en este mundo del cual vemos sólo el fondo
del cielo y la superficie de la tierra. Hasta que tomamos
conciencia que somos mucho más y que hacemos nuestro
camino, siempre tomados de la mano de Dios, como cada uno
lo vea o sienta.
GRUPO INTERNO
Un día, sin saber
muy bien porqué, nos reunimos para (decíamos
nosotros) profundizar nuestro trabajo de autoconocimiento.
Eramos cinco mujeres. Una vez por semana, nos encontrábamos
para meditar. Desde ese lugar, aprendimos, viajamos, crecimos
y fuimos conociendo un mundo que ni soñábamos,
a través de la conexión interior. Nos comunicamos
con el maestro interno. Más tarde ingresó
una sexta.
Esta experiencia fue y es
algo muy importante para mí. Ha marcado un antes
y un después en mi vida.
Para Alicia, Lili, Norma,
Cristina y Betty, todo mi amor y mi agradecimiento. Es desde
ese lugar, que yo me conecto ahora con todo.
Gracias Al Padre Celestial, A los Seres de la Luz, a mi
familia de pequeña, a mis hijos, a mi nieto, a mis
maestros aquí, a mis compañeros de ruta, a
mis amigos, a todos los que me eligen profesionalmente,
con los cuales he hecho hermosos vínculos.
Todos esos seres, me motivan
a seguir cada día con mayor compromiso de amor.
PORQUÉ EN LA WEB
En mi peregrinar, un día
me ofrecieron tener una columna en una página de
Internet, y en un programa de radio. Accedí. He comprobado
que las grandes cosas que nos suceden, se dan sin que sepamos
para qué.
Con el tiempo, esa misma
persona me sugirió hacer mi propia página,
debido a la cantidad de visitas que tenía Astrología
en su sitio. No me animaba. Soy de procesos lentos. Ante
los inicios también soy exigente, un tanto miedosa
y tiendo a quedarme protegida en un lugar.
Hoy estoy dando este paso
con soltura, con seguridad y sumamente entusiasmada. De
pronto me encuentro enamorada de lo que estoy haciendo,
como siempre me sucede.
Esa persona, es Diana Alvarez,
esa página es ETC Magazine etcmagazineweb.com.ar
En ese sitio, hay muchos
artículos, que hice con el mismo amor que estos y
que no quiero retirar por respeto; sólo estoy tomando
algunos que considero básicos: constelaciones y elementos.
Los demás quedan allá, junto con otros que
seguiré aportando.
Agradezco profundamente
también esa oportunidad.
Esta página además,
surge de mi necesidad de expresar lo que siento, pienso,
digo y trato de hacer, de la mano de Dios, del Universo
y de las Esencia Florales.
Por supuesto, en ella está
expresada mi mirada de la Astrología. Trato de ser
simple. A veces expresar de manera simple las cosas que
suceden en el Cielo no me resulta fácil. Trato de
ser yo. Sin comparar, sin mirar a los demás, sin
imitar. Lo cual es todo un trabajo en este momento en que
vuela todo por estar en el espacio cibernético, en
la Web. Además, como fuimos educados mirando hacia
afuera, siempre surge la comparación, la competencia,
la copia. Creo que todo es válido y que hay gran
diversidad de información, muy importante. Parto
de la base que todo sirve, si te sirve. Pero siempre voy
a resaltar que sos un ser único. Tomá lo que
necesites y probalo en tu vida. No me creas. La idea es
que lo que leas aquí, así termines diciendo
que no te sirvió, sea una oportunidad de conectarte
con vos.
Me gusta hablar sin esgrimir
terminología astrológica, dado que mi intención
es que te llegue a vos, que estás buscando respuestas.
Te estás buscando. No estás haciendo un curso.
Salvo a las personas que desean estudiar conmigo y que lo
tienen claro, lo cual no puedo dejar de oír, sugiero
a todos estudiar en las instituciones que se ocupan de la
carrera, pues las respeto profundamente y se que lo hacen
eficientemente.
Creo de veras que la Astrología
es un lenguaje sagrado. Por lo tanto hay que saber usarlo.
Y con esto deseo resaltar encarecidamente, que una cosa
es hablar de Astrología y otra es leer tu Carta Natal.
Todo lo que digo, para que te sirva, debe ser analizado
en el contexto de tu Carta. En realidad, si querés
Ser esa(e) que sentís adentro tuyo, deberías
tratar de conocer tus energías como conocés
tu cara y tu cuerpo.
Al expresarme en general,
hablo de nosotros pues considero que estamos todos inmersos
en el mismo Universo en cambio. Y también te hablo
a vos, cuando así lo siento, porque la estoy escribiendo
con la idea de que estás frente a mí, necesitando
lo que yo se y mi mayor anhelo es poder llevar a tu alma,
que por momentos está en dudas, como la mía,
algo de lo que te puedo aportar, desde mi profesión,
que amo.
Gracias por estar. Sos muy
importante para mí. Tanto… que sin vos, está
página no tendría sentido.
María Ester Abal Vella
Astróloga y Terapeuta Floral
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