Géminis,
en Junio de 2006
Ser Libres - Una Elección
Es un hecho que para acceder a Acuario, debemos cambiar
nuestra manera de pensar, a través de lo cual, cambiará
nuestra realidad. Por lo tanto, cambiará el mundo.
La verdadera libertad, está en nuestra mente, y la
prisión también. Sentimos libertad en el momento
en que somos. Ser, no es un estado permanente, es vivir
en actitud de entrega. Ser con otros, es reconocer la propia
escala de valores y ver la de los otros, con permanente
humildad y respeto. Requiere equilibrio mental y trabajo
interior.
El Géminis que conocemos es el del hemisferio izquierdo,
la mente analítica, pero también es el mensajero
de lo alto. Es dualidad, es el ángel y el demonio
adentro nuestro. Es la pureza y la oscuridad. Es la tentación
y la oportunidad de decir que no. Es la libertad y el cautiverio.
Es el “yo pienso” de la memoria celular, dominando
al “Yo Soy” del espíritu. Es la batalla
para nacer como niños.
… y aquí nos remontamos a la época de
Moisés, un ser muy especial con una mente privilegiada
e intuitiva, visionaria, con sus escritos y sus tablas de
La Ley. Cuando le es ordenado dejar que el pueblo parta,
lo hace en un acto de obediencia y libertad, luego de 40
años de errar, buscando la tierra de promisión,
quedándose él en el Monte Sinai, donde muere,
pero no sólo, pues lo acompaña su hijo adoptivo
y discípulo Esen, que lo entierra junto con sus tablas
y escritos, para que no sean adulterados, por aquellos que
ansiaban el poder.
Y Esen con cinco discípulos más, formaron
lo que luego se llamó la congregación de los
esenios, hombres de estudio, que se reunieron para esperar
al nuevo Ser que vendría, a continuar la obra de
Moisés. Vivían en los montes de alrededor
de Galilea, donados al estudio de la espiritualidad, al
trabajo y a la sanación. Salían de a dos,
como terapeutas peregrinos, para ayudar a las poblaciones
que se fueron erigieron alrededor de esos cinco montes que
ellos habitaban. Eran de costumbres sencillas y tenían
7 grados de iniciación. Su distintivo era la estrella
de cinco puntas.
Hasta que llegó Jesús, el Cristo Niño,
que fue puesto en sus manos para su educación, pasando
por todas las iniciaciones, para convertirse en Maestro
de Sabiduría, junto con Juan El Bautista, hasta aceptar
su misión ambos, que les fue mostrada a través
de los poderes espirituales de sus mentes. Y tuvieron que
decir “si” o “no” a lo que se les
mostraba. Usaron su libre albedrío.
El que quiera ver, que vea… el que quiera escuchar
que escuche…En la Tradición, existe esta información
y mucho más… Quien busca, halla, quien halle,
será perturbado y quien sea perturbado, será
maravillado.
Por eso en Géminis, se da la Luna del Cristo. Resucitado
y ascendido.
“Cosas iguales que yo haréis, no temáis”
“Donde 2 o más se reúnan en mi nombre,
ahí estaré Yo”, dijo.
Como siempre insisto en la reflexión. ¿Qué
nos mostraron y legaron estos grandes seres? ¿De
qué mente hablamos, cuando nos referimos a Géminis?
Siempre
existió la gran duda de si hay un destino, o sea
que el hombre está predeterminado, o si tiene libre
albedrío. La discusión sobre este punto puede
ser eterna, si no tomamos en cuenta la ley de polaridad.
El determinismo y la libertad, son dos polos que se condicionan
mutuamente y que se unen y no son contrarios entre sí,
como con frecuencia creemos.
Cuando de polaridades hablamos, nos resulta muy difícil
comprender la simultaneidad de ambos polos. Sin embargo,
la libertad no puede existir sin algo que la determine y
viceversa. Ambos se condicionan mutuamente como la luz y
la oscuridad, la inspiración y la espiración.
En
realidad, el camino de la libertad pasa por el cumplimiento
de la Ley. Solo quien se somete a la Ley es libre. En general,
las personas tratamos de llegar a la libertad a través
de la arbitrariedad, lo cual lleva a la esclavitud...
El
sufrimiento proviene, entre otras cosas debido al roce que
se origina entre lo que el ser humano piensa y el cumplimiento
de la Ley.
Hay
cuatro pasos simples pero complejos para nosotros, que nos
hacen lograr la libertad absoluta:
-
Conocernos a nosotros mismos (microcosmos)
-
Conocer las leyes que rigen este Universo (macrocosmos)
-
Reconocer que dichas leyes son buenas (estar en armonía)
-
Subordinarnos a estas leyes por nuestra propia voluntad,
sabiendo que obedeciéndolas viviremos en armonía
y paz.
Cuando damos estos cuatro pasos, nos conectamos con la Libertad.
Cuando nos subordinamos
con convicción a la Ley, nos integramos a ella y
somos la Ley y no queda ningún obstáculo por
encima de nosotros, o por delante.
Todo
el Universo se mueve obedeciendo una Ley Cósmica.
Una estrella, un planeta... son libres mientras siguen su
órbita. La Naturaleza es perfecta porque acepta sus
ciclos...
Cada
uno de nosotros, tiene también su órbita,
su guía, que debe seguir dentro del Cosmos, pero
debemos reconocerla. Para reconocerla debemos ir hacia adentro
nuestro... y una vez que nos damos cuenta... seguirla activamente,
hasta agotarla. Una actividad así nace de la confianza
en sí mismo y no del ego que expresa: “yo pienso,
yo quiero...yo hago”...
Pero hay una gran realidad, y es que para ser libres, debemos
destruir un mundo de formas y mandatos. Debemos decir y
decirnos muchos “no”. Porque las voces nos vienen
de los que nos rodean y de los que llevamos adentro, en
nuestra memoria celular, nuestros ancestros. Y estas voces
alimentan nuestra mente y determinan nuestras decisiones.
Para ser libres, debemos decir “yo soy”,,, y
hacerlo. Yo soy, aliado del Universo y de sus leyes, que
no son muchas, pero son terminantes.
Una
actitud así nace cuando ponemos todos los medios
de nuestra parte y luego decimos: “Hágase Tu
Voluntad y no la mía...”
Hasta el próximo encuentro, Almas…
La
Ley Cósmica
Amarás a Dios sobre todas las cosas
No tomarás su nombre en vano
Santificarás su día
Honrarás a tu padre y a tu madre
No matarás
No cometerás actos impuros
No robarás
No levantarás falsos testimonios ni mentirás
No consentirás pensamientos ni deseos impuros
No codiciarás los bienes ajenos
Los diez Mandamientos se sintetizan en dos:
Ama a Dios sobre todas las cosas
Y al prójimo como a ti mismo

Si
bien fueron atribuidos a la Iglesia Católica, le
fueron entregados a un hebreo, para organizar a un pueblo
que buscaba su tierra prometida. En realidad, son una Ley
Espiritual Universal. Si la cumpliéramos habría
otra armonía en el planeta.
Todas las religiones, tienen una parte del todo. Es una
pena, que dividan para gobernar, creyendo que cada una es
completa en sí misma…
Amarás a Dios sobre todas las cosas
¿Acaso Dios, como cada uno lo vea o sienta, no está
adentro nuestro, no somos nosotros mismos? Por supuesto
que si no podemos cumplir con esta ley, estaremos inhabilitados
para amar o servir a otros.
No tomarás su santo nombre en vano
¿Quién que se ame, respete y honre, puede
tomar su nombre (el de Dios y el nuestro) con ligereza?
Nuestro nombre debe estar limpio! Debe ser nombrado con
reverencia! Nos representa, como el de Dios.
Santificarás su día
Vivir día a día, dentro de la Ley, respetando
a Dios en mí y en el otro, es la forma perfecta de
vivir. Debemos hacer del sólo por hoy un desafío
para honrar la vida a cada instante.
Honrarás a tu padre y a tu madre
Porque los elegiste, para venir a este planeta escuela a
crecer y superarte. Porque en medio de sus errores, sólo
debes encontrar el amor. No te quisieron perjudicar. Te
amaron… y su amor, te perturbó. Son tus primeros
maestros. Y si viviste, es porque te quisieron. Te han dado
bien o mal, las herramientas que te sirvan en la vida. Luego,
deberás hacerte cargo de vos mismo.
Los siguientes mandamientos, son sociales y tienen que ver
con el libre juego de las escalas de valores ¿o no?
Entonces ¿porqué decimos que esto es religión?
Y lo que es más importante aún… ¿qué
es religión y qué es espiritualidad?
Hasta el próximo encuentro, Almas…
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